21 años de Educación Básica Alternativa: la ministra Esther Cuadros Espinoza y el presidente José María Balcázar ante el fracaso de la deserción escolar en el Perú.
La cobertura de los CEBA, apenas llega al 2,3 % frente a más de 8 millones sin educación básica en 2025, junto con una deserción anual del 6,3 % y la falta de inversión del gobierno de José María Balcázar, evidencian la ausencia de una política educativa efectiva.
El 18 de abril de 2005, el Perú dio un paso que pudo haber transformado la historia educativa de millones de ciudadanos: la conversión de los Centros y Programas de Educación de Adultos en Centros de Educación Básica Alternativa (CEBA), junto con la creación de nuevos CEBA, dando inicio al servicio educativo en la modalidad de Educación Básica Alternativa (EBA).
Veintiún años después, no pudimos cerrar la
brecha educativa. Hoy es de más de 8 millones de peruanos mayores de 15 años no
han concluido su educación básica; la pregunta es qué ha cambiado realmente
para quienes más necesitan de la EBA. frente a esta demanda monumental, en 2025
la Educación Básica Alternativa (EBA) registró apenas 180 000 ciudadanos
matriculados en los CEBA del país, lo que representa solo el 2,43 % del total.
En un contexto en el que cerca del 30 % de
los peruanos vivía en situación de pobreza en 2023, según el INEI, la respuesta
del sistema educativo resulta claramente insuficiente: en 2024 existen apenas
2564 servicios de Educación Básica Alternativa (1112 públicos y 1452 privados),
de los cuales 2380 se concentran en zonas urbanas y solo 184 en zonas rurales,
donde la necesidad es mayor; a esta brecha se suma la precariedad de los CEBA
públicos, muchos sin local propio, y un presupuesto que para 2026 se redujo en
aproximadamente S/ 46 805, con capacidad de atención en alfabetización limitada
a 11 200 estudiantes, pese a que más de 1,3 millones de peruanos —el 5,6 % de
la población mayor de 15 años— aún no saben leer ni escribir.
En ese escenario, el MINEDU, bajo la conducción de la ministra Prof. Esther Cuadros Espinoza —quien estuvo más de dos años a cargo del Viceministerio de Gestión Pedagógica hoy a cargo del Dr. Gerber Sergio Pérez Postigo —, y en particular la DEBA, parte de la DIGEIBIRA y dirigida por José Moreno Ocampo desde hace más de dos años.
El MINEDU, debe precisar con urgencia sus
planes para fortalecer los CEBA en 2026 y definir si existe una estrategia
clara a largo plazo para enfrentar sus problemas estructurales o si, por el
contrario, se siguen postergando decisiones clave a la espera de un cambio de
gobierno, lo que revelaría una situación crítica que ya no admite dilaciones.
Simposio “La EBA como motor de cambio
social y educativo”.
El Área de Gestión de la Educación Básica
Alternativa Técnico Productiva (AGEBATP) de la UGEL 03 convoca a sus Centros de
Educación Básica Alternativa al Simposio “La EBA como motor de cambio social y
educativo”. por el 21° Aniversario de la EBA, que se realizará el viernes 17 de
abril de 2026, a partir de las 16:30 horas, en el auditorio de la Universidad
Tecnológica del Perú (UTP), ubicada en Av. Petit Thouars 116, Lima. La temática
será:
1. Educación técnica y empleabilidad.
2. Rol del docente en la EBA.
3. Innovación pedagógica.
4. Logros institucionales.
5. Importancia social de la EBA.
6. Perfil del estudiante de la EBA.
7. Retos y proyecciones futuras.
Se valora el espacio promovido por la UGEL 03 de Lima
para abrir el debate sobre las políticas públicas dirigidas a los Centros de
Educación Básica Alternativa (CEBA) en el país; sin embargo, surge una pregunta
inevitable: ¿dónde está el rol del Ministerio de Educación en esta discusión?
¿Qué servicios se brindan en los CEBA el país?
La Educación Básica Alternativa, a través de
CEBA públicos y privados, ofrece atención educativa en tres formas de atención:
- Presencial: el
estudiante asiste al CEBA según un horario previamente establecido.
- Semipresencial:
combina la asistencia presencial con procesos autónomos de aprendizaje.
- A
distancia: el estudiante utiliza medios
electrónicos y digitales; puede ser virtual —cuando cuenta con
conectividad— o itinerante, en zonas sin acceso a internet.
De esta manera, los CEBA brindan oportunidades
flexibles de estudio, adaptadas a las necesidades y condiciones de cada
estudiante, facilitando la continuidad y culminación de su educación básica.
Un ejemplo concreto: un estudiante mayor de
18 años que se matricule en el primer grado del ciclo avanzado en el CEBA
Teresa González de Fanning, en Jesús María, bajo las formas de atención
semipresencial o a distancia, puede obtener su certificado oficial de
secundaria en aproximadamente dos años y acceder a la educación superior.
¿Cuál es el futuro de la Educación Básica Alternativa?
Según los resultados actualizados de la ONPE
al 14 de abril de 2026 — 01:53:14 p. m., votos válidos—, los primeros lugares
corresponden a Keiko Fujimori (Fuerza Popular) con 16,86 %; Rafael López Aliaga
(Renovación Popular), 12,68 %; Jorge Nieto Montesinos (Buen Gobierno), 11,75 %;
Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), 10,39 %; y Ricardo Belmont Cassinelli
(Partido Cívico Obras), 10,03 %, entre otros.
FuenteFuente: ONPE
El problema de fondo es que la educación de
jóvenes y adultos sigue siendo un asunto de segunda fila en los debates
electorales. ¿tienen estos candidatos una agenda concreta para cerrar la brecha
de los 8 millones de peruanos sin educación básica? ¿Cómo se financiará? ¿En
qué plazo? Esperemos que en una segunda vuelta encontremos respuestas más allá
del papel (plan de gobierno).
Varios planes de gobierno abordan la
deserción y el analfabetismo, aunque con propuestas aún difusas. El plan de
gobierno del partido Obras contempla: Reducir la deserción escolar en áreas
rurales y marginales al 5% en cinco años. La más ambiciosa es la de Juntos por
el Perú, que plantea reducir el analfabetismo al 0 %. Una meta que genera
esperanza, pero también escepticismo.
Es urgente un nuevo pacto social por la
educación pública que asuma que un ciudadano sin educación básica no es una
estadística prescindible, sino una deuda pendiente que tenemos que asumir
todos.
De momento este llamado; si usted o un familiar no concluyó la educación primaria o secundaria, acérquese al CEBA más cercano a su domicilio. Esta oportunidad existe, aunque el Estado haga poco por hacerla visible.
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