EL PERÚ QUE DEBEMOS PRESERVAR Y EL PERÚ QUE DEBEMOS CONSTRUIR
Por Dina Boluarte Zegarra D esde fuera, gobernar puede parecer un ejercicio de decisiones claras. Desde dentro, uno descubre que nada es simple. Cada decisión pública tiene rostros, costos y consecuencias. Gobernar el Perú es enfrentar, todos los días, un país complejo, desigual y muchas veces dividido. Quien asuma la conducción del Estado descubrirá rápidamente que el Perú no se gobierna desde el discurso fácil ni desde la comodidad ideológica, sino desde decisiones difíciles, responsabilidad institucional, muchas veces impopulares, pero, sobre todo, desde el sentido de responsabilidad y de realidad. He tenido el privilegio, y también el enorme peso, de conducir el país en uno de los momentos más críticos de nuestra historia reciente. Un período marcado por polarización extrema, crisis política, conflictividad social, desaceleración económica y una profunda desconfianza ciudadana hacia las instituciones. En ese contexto, muchas decisiones debieron tomarse pensando no en la popularid...