El LUM seguirá abierto, pero la disputa por la memoria recién comienza.
E l reciente anuncio del ministro de Cultura, Alberto Beingolea: «Ya lo dije bien clarito, no voy a cerrar el LUM”, de que el Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social (LUM) no será cerrado, despeja una duda administrativa, pero abre una pregunta más profunda: ¿Cómo será el trato del gobierno de Keiko Fujimori con las víctimas de terrorismo? Por Leonardo Serrano Zapata. Según fuentes cercanas al sector Cultura, lo que realmente está en discusión no es la existencia del edificio, sino su propuesta museográfica. El espacio podría mantenerse, pero su contenido —los paneles, los testimonios, la forma de narrar lo ocurrido entre 1980 y 2000— podría transformarse de manera significativa. Un museo nacido en disputa Inaugurado en 2015 e impulsado por el escritor Mario Vargas Llosa tras una donación del gobierno alemán, el LUM fue concebido como un espacio para honrar a las víctimas de la violencia política y afianzar una cultura democrática de derechos humanos. Desde enton...