Gobierno de Keiko Fujimori anuncia subsidios a combustibles, pero posterga el diálogo en Ucayali.
Keiko Fujimori y ministros hicieron público el anunció de un paquete de medidas económicas para mitigar el alza de combustibles, aunque no estableció canales de diálogo con los frentes de defensa regionales.
Por Leonardo Serrano Zapata.
El Gobierno de Keiko Fujimori
desplegó este viernes, desde Palacio de Gobierno, una batería de anuncios
económicos para enfrentar el alza de los combustibles que ha desatado paros y
bloqueos en Ucayali, Tacna, Arequipa y Loreto. No hubo anuncio de una fecha, un
canal o un compromiso concreto para sentarse a conversar con los dirigentes que
sostienen la protesta —una ausencia que contrasta con la exigencia explícita
que los propios manifestantes de Ucayali plantearon horas antes.
Los anuncios del Ejecutivo
El ministro de Economía, Elmer
Cuba, explicó que el alza responde a un shock externo: el conflicto en Medio
Oriente elevó el precio del barril de crudo en cerca de 60%, lo que ha
presionado a la mayoría de economías del mundo y obligado a los bancos centrales
a endurecer su política monetaria. Frente a ello, el Gobierno descartó volver a
los antiguos Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), de
"amplio espectro", que —según Cuba— terminaban subsidiando
indistintamente a grandes usuarios junto con los más necesitados. En su lugar,
optó por un esquema de subsidios focalizados, que calificó como un mecanismo
más preciso y menos costoso fiscalmente.
El primer componente, dirigido a
transportistas de carga y de pasajeros, otorgará un subsidio de entre 15% y
20%, y estará operativo en todo el país desde mañana. Cuba precisó que este
mecanismo mantiene el esquema ya conocido del IVAP metropolitano en Lima y
Callao, con ajustes técnicos en su aplicación.
La presidente Keiko Fujimori
enfatizó que en esta etapa el rol de los alcaldes será decisivo: si las
municipalidades entregan con rapidez el padrón de mototaxistas y
"peque-peques", el subsidio podría empezar a aplicarse en apenas tres
días. El segundo componente es, según
calificó la mandataria como, “inédito”: por primera vez se incorpora a los
transportistas fluviales y a los mototaxistas de la selva, sectores que hasta
ahora nunca habían sido cubiertos por este tipo de ayuda estatal.
Sin embargo, su implementación
tomará más tiempo —unas tres semanas— porque se trata de un sector en gran
parte informal, que deberá registrarse en una plataforma digital antes de poder
acceder al beneficio. Anunció además que convocará a un Consejo de Ministros
extraordinario para aprobar formalmente el mecanismo y que este entre en
vigencia desde mañana. La medida, subrayó, será temporal —con una vigencia de
tres meses— y su monto se ajustará según la evolución de los precios
internacionales.
A esto se sumó el anuncio del
ministro de Energía, Guillermo Shinno, quien planteó evaluar la posibilidad de
habilitar tanques de almacenamiento hoy destinados a otros usos para
concentrarlos en el diésel 2, con el objetivo de elevar los inventarios de combustible
en Ucayali —actualmente de apenas 1.5 a 3 días— hasta un mínimo de 7 días, y
así reducir el margen para la especulación de precios en la región.
Lo que el Gobierno no anunció
El Gobierno de la presidenta
Fujimori omitió establecer un plan de diálogo con los frentes de defensa
regionales, ignorando el pedido del dirigente Eler Romayna de instalar una mesa
de trabajo en Pucallpa con compromisos verificables.
Aunque el Ejecutivo ofreció
cifras técnicas y plazos, no definió un canal de negociación directa para
levantar las protestas, lo cual debilita la confianza pública y el derecho de
la ciudadanía a comprender los actos del Estado.
