Día del Maestro y José María Balcázar continúa sin oficializar la renuncia de María Esther Cuadros
La crisis en el Ministerio de Educación no termina con una carta de renuncia. Mientras el Ejecutivo demora su oficialización, persisten los cuestionamientos sobre la meritocracia, la transparencia y la responsabilidad política.
Por Leonardo Serrano Zapata
En el Día del Maestro, mientras miles de
docentes recibían el reconocimiento de sus estudiantes y comunidades, la imagen
refleja la contradicción que atraviesa hoy el sector: un saludo oficial en
medio de una crisis que el Gobierno todavía no logra cerrar. El 3 de julio de
2026, María Esther Cuadros puso su cargo a disposición del presidente José
María Balcázar. Sin embargo, hasta la fecha, su salida no ha sido oficializada.
No se trata de un simple formalismo.
La renuncia de un ministro debe ser evaluada y
aceptada por el presidente de la República. Además, debe ser refrendada por el
presidente del Consejo de Ministros, Luis Enrique Arroyo Sánchez, a través de
un decreto supremo. Solo entonces puede designarse oficialmente a un nuevo
titular del sector.
La Subcomisión de Acusaciones
Constitucionales, el día 3 de julio, presidida por Lady Camones, dio cuenta del
ingreso de la denuncia constitucional contra la ministra María Esther Cuadros
por presuntas infracciones a la Constitución relacionadas con el caso SUNEDU.
La congresista Tania Ramírez solicitó priorizar su trámite, al considerar que
la Resolución Ministerial N.° 338-2026 vulnera la autonomía de la SUNEDU.
Camones precisó que la Subcomisión tiene un plazo máximo de diez días hábiles
para emitir el informe de calificación antes de continuar con el procedimiento.
Será el próximo Congreso, para ser exactos la Cámara de diputados quien decida
el destino de Cuadros.
La controversia también alcanzó al entorno más
cercano del despacho ministerial. La designación de Erbert Hernán Ordinola
Ramírez como secretario general del Ministerio de Educación abrió un
intenso debate sobre los estándares de meritocracia aplicados por la propia
administración. En mis columnas "La
frágil meritocracia: José María Balcázar en el banquillo, Erbert Ordinola,
secretario general del Minedu, con diplomas sin valor oficial" y "Erbert
Hernán Ordinola Ramírez asumió la Secretaría General del Minedu con diplomados
express y sin aval de una casa superior de estudios", expuse los
cuestionamientos sobre la validez oficial de parte de las certificaciones
académicas utilizadas para sustentar su trayectoria.
El caso del Ministerio de Educación tampoco
parece ser aislado. Según reveló el programa Cuarto Poder,
cuestionamientos similares alcanzan al ministro de Trabajo, Freddy Solano,
quien habría presentado un certificado laboral cuya autenticidad fue
desconocida por Carlos Ubillus Urbina, gerente general de Service JCU
S.R.L. Si estos hechos terminan confirmándose, el Gobierno de José María
Balcázar enfrentará un problema estructural: la designación de altos
funcionarios cuyos documentos de respaldo terminan siendo objeto de serios
cuestionamientos públicos.
La contradicción es evidente. Durante años, el
Ministerio de Educación ha defendido la meritocracia como el principio rector
para el ingreso, permanencia y ascenso en la Carrera Pública Magisterial. Los
maestros sostenemos la educación peruana todos los días. El mejor homenaje no
consiste únicamente en un mensaje institucional, sino en garantizar un
Ministerio de Educación transparente, con autoridades elegidas por mérito y
capaces de generar confianza.
Mientras José María Balcázar mantenga
pendiente la oficialización de la renuncia de María Esther Cuadros y continúen
sin esclarecerse las responsabilidades derivadas de esta crisis, de no ocurrir,
Cuadros lideraría la transferencia de gestión como titular del MINEDU.
Tome nota, señora Keiko Fujimori.
Nos preguntamos si el voceado próximo ministro
de educación José Antonio Chang tomará distancia de la gestión de María Esther
Cuadros e iniciará los procedimientos de oficio con respecto a la designación
del Erbert Hernán Ordinola Ramírez como secretario general del Ministerio de
Educación. Chag o quién disponga la próxima mandataria, heredaría una pesada
responsabilidad, la de reconstruir la credibilidad del Ministerio de Educación.
No bastará con reemplazar funcionarios; será
indispensable restablecer la transparencia, fortalecer la meritocracia y
devolver la confianza a la institución encargada de formar el futuro del Perú.
¡Feliz día del maestro queridos colegas!
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